miércoles, 27 de abril de 2011

Adentrándose en la historia Riojana


Epoca Precolombina
Petroglifos hallados en la región de Talampaya evidencian que la Provincia de La Rioja estuvo habitada desde alrededor de 10 mil años. Sin embargo los pueblos que los españoles encontraron en este territorio a su llegada eran tres: los diaguitas en la región central; los capayanes en el oeste; y los olongastas en el sur del territorio.




Los diaguitas eran un pueblo agricultor y sedentario influenciado por la cultura incaica del norte, que sin embargo conservó su lengua primitiva: el cacán. Su economía giraba en torno a la cría de llamas, la recolección de frutos como la algarroba y el chañar y el cultivo en terrazas de papas, zapallos, maíz y porotos.
Estaban organizados bajo el liderazgo de un jefe, quien mandaba sobre varios grupos. Su culto a la tierra (Pachamama) era la base de su devoción religiosa, la que se extendía hacia otros símbolos de la naturaleza como el sol, el trueno y el relámpago.

Los capayanes, al igual que los diaguitas pertenecían al grupo que hablaba la lengua cacán y vivían en casas de adobe al pie de un árbol cuya copa servía de techo. Vestían camiseta larga de lana con adornos geométricos, sobre el que usaban un poncho y calzaban sandalias de cuero.
Eran agricultores y entre sus cultivos estaban el maíz, el zapallo y la quínoa. Irrigaban sus campos mediante acequias y canales de riego. Criaban llamas y recolectaban frutas como complemento de su economía.
Las principales muestras de la artesanía capayán estaban dadas por su cerámica y sus tejidos. Dentro de la primera destacaba la creación de urnas funerarias decoradas geométricamente, casi siempre en negro, rojo y blanco, ollas, platos y pipas de barro.

Los olongastas, también agricultores, cultivaban maíz y zapallo, recolectaban los frutos del algarrobo, el mistol y el chañar, cazaban y criaban llamas. Eran sedentarios y vivían en viviendas de las que no han quedado restos. Vestían camiseta y se pintaban el cuerpo como adorno.
Su cerámica era rudimentaria y en ella primaba el uso de colores negros y rojizos naturales con guardas geométricas en bajorrelieve. Entre sus armas estaban el arco y la flecha con punta de piedra, hachas de piedra y madera, raspadores de piedra y boleadoras.


Período Colonial
Al promediar el Siglo XVI el entonces Gobernador de Tucumán, Don Juan Ramírez de Velazco, acuerda una travesía para repoblar la ciudad de Londres junto al guerrero español de gran actividad en la consiquista del noroeste y rico hacendado Blas Ponce, quien costea la costosa empresa.
La campaña se pone en marcha los primeros días del mes de abril de 1591, compuesta por un gran grupo de españoles, una colonia importante de aborígenes amigos, con apoyo logístico de carretas, bueyes, caballos y ganado, aves, semillas y herramientas para la producción de la tierra.
Al llegar a la Quebrada de la Cébila reciben novedades sobre la existencia de las minas del Famatina. Desde allí, la ambición por el oro es más fuerte que la idea de la repoblación de la vieja Londres; decidiendo cambiar de rumbo hasta llegar a la zona del Yacampis.
Elegido el lugar y para el mejor aprovechamiento del agua, se dispone la Fundación de la Nueva Ciudad en el sitio que hoy ocupa la actual Plaza Principal, el día 20 de mayo de 1591, denominándola en homenaje a su Rioja natal (España) "Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja".
En un principio la nueva Ciudad queda sujeta al gobierno de Tucumán, bajo el virreinato del Perú y tras un tiempo Velazco transfiere el poder sobre la Ciudad a Blas Ponce.
Rápidamente la nueva ciudad va tomando importancia entre las poblaciones del Tucumán y ya en 1606 contaba con 62 vecinos y 6000 aborígenes pacificados a la vida española. Sin embargo, toda la región de La Rioja sufre durante décadas los ataques de los aborígenes calchaquíes y diaguitas, que no toleraban los asentamientos españoles en la región.
A diferencia de otros puntos de la geografía del Tucumán y del Plata, la región no tuvo un importante movimiento urbano debido a la escasez de la actividad comercial, por lo que en La Rioja evoluciona una clase dominante de perfil rural que ya evidenciaba durante el siglo XVIII.
Hacia 1783, La Rioja pasa a la órbita de la gobernación de Córdoba del Tucumán, siendo el Marqués de Sobremonte su intendente. Este, en 1785, señalaba en un informe sobre el área de La Rioja una población de 9887 habitantes, de los cuales 2287 vivían en la ciudad y el resto en las regiones de Arauco, Los Llanos, Famatina y Guandacol.
La economía riojana durante la época colonial, se apoyaba en la producción agrícola de maíz, fruta, vino, aguardiente y algodón.

Organización Nacional
Si bien La Rioja apoya la Revolución de Mayo de 1810, pronto trabará en diferencias con los propósitos centralistas del gobierno de Buenos Aires. Para 1820, La Rioja se declara autónoma bajo el gobierno de Diego Barrenechea. Prácticamente las dos décadas siguientes la provincia se encuentra dominada por la figura de Juan Facundo Quiroga, caudillo federal de gran ascendencia sobre toda la región de Cuyo.
A principios de la década de 1820, la provincia esperaba sostener una economía cada vez más decreciente, con la explotación de los recursos metalíferos de las minas del Famatina, pero las compañías establecidas para tal fin (Famatina Mining Company y River Plate Mining Company) no lograron este cometido.
En 1826, el presbítero Pedro Ignacio Castro Barros, comienza desde La Rioja una cruzada contra las reformas eclesiásticas de Rivadavia y hacia 1827, junto a Córdoba, Santiago del Estero y San Juan, la provincia desconoce el gobierno del anterior.
En 1831, Tomás Brizuela, caudillo federal, se hace cargo del gobierno de la provincia en momentos en que en Buenos Aires gobernaba Juan Manuel de Rosas. Tras la muerte de Quiroga (1835), Brizuela se alía con otros gobernadores norteños contra Rosas, formando la Coalición del Norte, que será vencida por las fuerzas del gobernador bonaerense.
Tras la caída de Rosas, La Rioja se pliega a la Constitución de 1853, uniéndose a la Confederación, con Francisco Solano Gómez, como su primer gobernador constitucional.
En 1858, se inaugura la primera imprenta en la provincia, editándose a partir de esto "La Patria", el primer periódico de la provincia, cuya edición estaba a cargo de Carmelo Valdés.
El proceso de unificación entre Buenos Aires y las demás provincias argentinas, logrado bajo la presidencia de Bartolomé Mitre (1862), no fue recibido con simpatía por los riojanos quienes vieron en esto una nueva horma de sujeción a los intereses porteños. El alzamiento del Chacho Peñaloza, fue la manifestación del descontento riojano hacia el nuevo orden que se instauraba en el país. Su sofocamiento y el asesinato de su líder dieron fin al largo período de enfrentamientos entre las facciones tradicionales del país dando comienzo para la provincia a una etapa de integración.
En 1871 se funda el Colegio Nacional en el edificio de la antigua Casa de la Moneda y en 1880 La Rioja queda unida a las provincias lindantes mediante el ferrocarril.

Siglo XX
En 1906 se construye el nuevo Colegio Nacional, siendo uno de sus principales profesores, Joaquín V. González.
El proceso inmigratorio que sufrió el país desde finales del siglo XIX, no tiene la misma incidencia en La Rioja que en el resto de las provincias, siendo esta provincia la región con menos aporte inmigratorio.
La economía durante la primera mitad del siglo sigue apoyada en la producción vitivinícola y ganadera, aumentando la actividad agrícola. Después de la Segunda Guerra Mundial, La Rioja se convierte en una fuente esencial de materias primas minerales entre las que se destacan: cobre, plomo, volframio, uranio, mármol, berilio, mica, etc.
En 1966, La Rioja salta a la consideración de la opinión pública cuando un guerrillero de derecha denominado Tacuara, se apodera por un corto lapso de tiempo de las oficinas públicas de la Ciudad Capital, huyendo hacia territorio chileno al ser desbaratado su accionar.
La educación superior en la provincia encuentra un hito en la creación de la Universidad Provincial de La Rioja (1971), casa que se suma al conjunto de establecimientos de enseñanza inicial, media y profesorados de nivel terciario existentes.
Hacia 1979 La Rioja es favorecida por una ley de promoción industrial, primera de su tipo en el marco de las provincias, que permite la instalación de centenares de industrias.

jueves, 21 de abril de 2011

Gastronomía en la Provincia de La Rioja

Basada en la riqueza de sus propios productos, la cocina riojana posee una indiscutible personalidad y variedad. Natural y sencilla, cuenta con un amplio y variado recetario. 

La Ribera del Ebro aporta una gran huerta de excelentes productos como: borraja, alcachofa, alubia, judía verde, cardo, o los de reciente incorporación, como el espárrago, champiñón, o setas de chopo, así como la calidad de sus famosas legumbres. Los pastos que abundan en la Sierra, proporcionan a la comarca exquisitas carnes de vaca y cordero y la caza menor como conejo, perdiz y codorniz.

Dentro de los platos típicos de la cocina riojana destacan infinidad de variantes: los pimientos rellenos, el cordero asado, los callos, los caracoles, el bacalao a la riojana, la morcilla dulce las patatas con chorizo, las pochas con codorniz, los embuchados, o por qué no, las chuletillas al sarmiento que hace las delicias de todo aquel que visita La Rioja.

En el apartado de postres, La Rioja dispone de un importante número de frutas con las que se realizan las más increíbles combinaciones aderezadas con vinos de Rioja llegando a crear sencillos y sabrosos postres.

En esta zona, los dulces se denominan ‘golmajería’ y son típicos, los rollos y manguitos cerveranos, el ‘bardelejo’ –especie de empanadilla rellena de almendra- , molletes de Santo Domingo de la Calzada, y el inigualable mazapán del Soto.

Y terminamos, con una mención especial a lo que en esta tierra se considera cultura y tradición: el amado vino. Posee el privilegio de unas condiciones climáticas y geológicas excepcionales, suelos arcillo calcáreos al que unimos la brisa que llega del Cantábrico. Se distinguen tres tipos de viñas: ‘viñas alegres’ con un total de 29 bodegas, las que están en las poblaciones de Abalos, Bauderán, Briñas, Ollauri, Cuzcurrita del Río Tirón, Sajazarra, San Vicente de la Sonsierra y Tirgo; ‘viñas amables’ con 31 bodegas, en las localidades de Agoncillo, Cenicero, El Cortijo, Fuenmayor, Logroño, Navarrete, San Asensio, Torremontalvo y Villamediana. Y las ‘viñas reias’ con 11 bodegas en Alcanadre, Aldeanueva de Ebro, Alfaro, Arnedillo, Ausejo, Calahorra, Grávalos y Quel.
 
En cuanto a añadas, se habla de excelentes en los años 82, 94 y 95, y muy buenas las del año 87, 91 y 96.

 



viernes, 15 de abril de 2011

Fiestas y tradiciones de La Rioja

Hablaremos de las fiestas más destacadas, pues conocido de todos es el carácter alegre de las gentes riojanas y de las innumerables tradiciones arraigadas a una tierra de casta, que presume de celebraciones para disfrutar a lo largo del año.

 

 Fiestas de la Vendimia Riojana –del 20 al 26 de Septiembre-. Se celebran en Logroño y están declaradas de interés turístico. Coinciden con la Fiesta de San Mateo en la que se celebra un acto tradicional en el Paseo del Espolón donde se ofrece a la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, el primer mosto de la Vendimia. Este se obtiene, tras el pisado de uva de dos hombres vestidos con el traje regional, y que descalzos y uniendo sus brazos van dando vueltas dentro del tinanco donde se han depositado los racimos de uva, hasta que los vendimiadores Mayores de la fiesta recogen con un jarro el primer mosto que se ofrece a la Virgen de Valvanera.


Batalla del Vino -29 de Julio-. Se celebra a finales de junio en los Riscos de Bilibio, junto a la Ermita de San Felices de Haro, dentro de las fiestas dedicadas a San Juan, San Felices y San Pedro. En la Ermita de San Felices se celebra una misa y después del almuerzo. Una vez concluido se desarrolla la Batalla del Vino, en la que todos los que asisten se arrojan miles de litros de vino utilizando los envases más variados. Tras la batalla, se regresa a la ciudad donde se baila la tradicional vuelta en la Pl. de la Paz, junto al Ayuntamiento de Haro.


PicaosLos ‘Picaos’ de San Vicente de la Sonsierra –en Jueves Santo y Viernes Santo, la Cruz de Mayo y la Cruz de Septiembre-. Los ‘Picaos’, son una de las manifestaciones religiosas más importantes y conocidas de España y están íntimamente ligados a San Vicente de la Sonsierra, pues es el único pueblo que ha sido capaz de mantener esta costumbre a lo largo de los siglos. Es la última única manifestación de rito penitencial, mediante flagelación, que queda en España donde, hasta el siglo XVIII, era muy frecuente en pueblos y ciudades. La Ermita de San Juan de la Cerca, es la sede de la Cofradía de la Vera Cruz, conocido porque en él radica la esencia de esta Cofradía donde se respiran sentimientos de generaciones de ‘Disciplinantes’.

PicaosToda persona que desee disciplinarse debe cumplir una serie de requisitos: ser mayor de edad, varón –las mujeres en el siglo XVI pertenecieron a ella, luego desaparecieron y ahora pueden pertenecer a la cofradía como miembros de pleno derecho y su penitencia se limita a la tradicionalmente ejercida por ellas como ‘Marias’- y disponer de un certificado del párroco, que acredite su sentido cristiano y su buena fe . Una vez cumplidos estos, acude a la sede donde se le asigna un acompañante, hermano de la cofradía, que le sirve de guía durante el tiempo de su penitencia. Ya vestido con el hábito, acude a la procesión o a la Hora Santa, se arrodillará ante el paso al que haya hecho ofrenda, rezará una oración y, al ponerse en pie, el acompañante le retirará la capa de los hombros y le abrirá la abertura de la espalda. El disciplinante cogerá la madeja por la empuñadura con las dos manos y, balanceándola entre las piernas, se golpeará la espalda por encima del hombro alternativamente, a izquierda y derecha, durante un tiempo variable según cada disciplinante, hasta que el acompañante y el práctico decidan cuando es el momento de ser pinchado.

PicaosLlegado el momento, se inclinará y colocará la cabeza entre las piernas del práctico, que le golpeará levemente tres veces cada lado de la espalda, en la zona lumbar, para que brote un poquito de sangre, que evite molestias posteriores, pero nunca para mortificar más o aumentar el sufrimiento. Después se golpeará 15 o 20 veces más. El utensilio que tradicionalmente se utiliza para ‘picar’ se denomina ‘esponja’ y consiste en una bola de cera virgen con 6 cristales incrustados de dos en dos, de manera que cada disciplinante recibirá 12 pinchazos. Finalizada la penitencia, disciplinante y acompañante vuelven a la cofradía donde el practicante le lava y cura las pequeñas heridas con agua de romero y meticulosidad.

El acto se repite en Jueves Santo, Viernes Santo, Cruza de Mayo –día 3-, Cruz de Septiembre –día 14-.


- Fiestas de Santo Domingo de la Calzada – del 10 al 15 de Mayo-. Debido a su originalidad y a la diversidad de los actos que se realizan en recuerdo de la figura de Santo Domingo, de su obra y milagros, están consideradas de interés turístico nacional.


Danzadores sobre Zancos –el 22 de Julio y último sábado de Septiembre- La manifestación folclórica más antigua de La Rioja. Cada 22 de Julio en la Fiesta de la Magdalena, después de la misa, los danzadores comienzan la danza delante de la imagen de la Santa. Se trata de una tradición de fama internacional por la espectacular danza sobre zancos de madera, de 45 cts.de altura, que realizan ocho jóvenes del pueblo, ataviados con chalecos de colores y faldones amarillos, que se lanzan desde la cuesta empedrada hasta la plaza de Anguiano.


Regionales
Fiesta de San Mateo
Pisada
Fiesta de la Vendimia Riojana
Batalla Vino
Batalla del vino
Danzantes Zancos
Danzantes sobre zancos

sábado, 9 de abril de 2011

Naturaleza de La Rioja

Sierra de la demandaPrivilegiada tierra La Rioja que cuenta con seis espacios naturales integrados en la red Natura 2000, algunos ya incluidos en la red europea como Zonas de Especial Protección para las Aves -ZEPAS-:


Las Sierras de La Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros, en el límite con las provincias de Soria y Burgos, montañas del Sistema Ibérico con altitudes con San Lorenzo -2.271m.-, los Picos de Urbión -2.228m.- y la Mesa de Cebollera -2.168m.-


Las especies protegidas moradores habituales de esta zona son, el águila real, el águila culebrera, la perdiz pardilla, el aguilucho pálido, el halcón abejero, el águila calzada y el búho real. El hábitat predominante son enebrales y brezales altimontanos, hayedos, bosques de coníferas, bosques de coníferas, bosques mixtos y cortados.


La Sierra de Alcarama, en el límite de la provincia de Soria, incluye el complejo de hoces y barrancos de los ríos Alhama y Añamaza.


Peñas de Iregua, Leza y Jebera, al sur de Logroño, en los contrafuertes del Sistema Ibérico Norte, habitadas por especies protegidas como el buitre leonado, águilas reales y halcones.


Montes Obarenes, Sierra de Cantabria, en el macizo montañoso noroccidental de La Rioja, próximas al Sistema Ibérico.


Sierra CebolleraUn paisaje que ha recuperado los bosques después de siglos de actividad intensa en la trashumancia en las tierras de Cameros, es el Parque Natural Sierra Cebollera. Un enclave geológico privilegiado dentro del Sistema Ibérico, en la vertiente Norte de la Sierra de Cebollera, en el alto valle del río Iregua que con 23.640 hectáreas incluye los términos municipales de Villoslada de Cameros y Lumbreras, con las aldeas de San Andrés y El Horcajo. Por debajo de la alta montaña predominan los extensos bosques naturales de pino silvestre, roble y haya.


Entre la fauna del Parque, hay que destacar a la perdiz pardilla ibérica y rapaces forestales, además de corzos, ciervos y jabalíes. En los ríos se encuentran truchas, nutrias, o visones.


Monte SobarenesLos ecosistemas de los Valles de La Rioja Baja, le han valido la calificación de Reserva de la Biosfera. El río Cidacos discurre hasta Arnedillo, donde puedes tomar una baño de aguas medicinales. Una zona que tiene especial concentración de aves. Abarca las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte, Peña Isasa y las sierras de Alcarama y del río Alhama donde los escarpes calizos cobijan buitres leonados y buhos. Y aconsejable, es el paseo por un presioso enclave escondido entre montes, el embalse del río Añamaza, así como su barranco de Fuentestrún del Cajo.


Pero si hay un paisaje que identifica a La Rioja en todo el mundo, es el del vino. Una tierra de viñedos, generosa en fruto y variante con las estaciones, puedes recorrerla a pies, en bici, a caballo ….. Los casi 1.000 metros de los escarpes de Cellorigo, Galbárruli y San Felices en los montes Obarenes frenan el clima húmedo proveniente del norte y el suelo calizo con abundante arenisca que envuelve la simiente. El río Ebro discurre sinuoso en el recorrido por el norte riojano, llegando a la Sierra de Cantabria donde se mezclan escarpes rocosos con grandes paredes verticales que pasan de los mil metros. Sobre ella, el Camino de Santiago saluda a Logroño y ofrece una vista de kilómetros de viñedos y álamos que juegan al escondite con el río.
Viñedos