¿Qué es el INTA?
Es un organismo creado en 1956, con el propósito de “impulsar y vigorizar el desarrollo de la investigación y extensión agropecuarias y acelerar con los beneficios de estas funciones fundamentales: la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural”.
Depende del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MinAgri), con autarquía operativa y financiera.
El objetivo central del INTA es contribuir a la competitividad del sector agropecuario, forestal y agroindustrial en todo el territorio nacional, en un marco de sostenibilidad ecológica y social.
Prioriza entre sus acciones la generación de información y tecnologías para procesos y productos de este vasto sector, poniendo los mismos al servicio del productor rural a través de su sistema de extensión.
Objetivos
Competitividad
“Contribuir a la competitividad de las cadenas agroindustriales, al incremento continuo de las exportaciones, así como al acceso a nuevos mercados”.
Salud ambiental
“Contribuir a la salud ambiental y sostenibilidad de los principales sistemas productivos y agroecosistemas, manteniendo la potencialidad de los recursos naturales”.
Equidad social
“Fortalecer la inclusión social y el desarrollo territorial, integrando las economías regionales y locales a los mercados internos e internacionales, con generación de empleos e ingresos que disminuyan los niveles de pobreza rural-urbana”.
Organización
El INTA cuenta con 15 Centros Regionales, con 47 Estaciones Experimentales Agropecuarias y más de 313 Unidades de Extensión que cubren toda la geografía del país y cuatro Centros de Investigación con 16 Institutos.
La planta de personal alcanza los 6.657 agentes. De ellos, el 44% son profesionales, el 31% son apoyo y el 25% son técnicos. Asimismo, la institución cuenta con 463 becarios (profesionales de reciente graduación).
Investigacion
En el marco de los objetivos institucionales y ejes de innovación establecidos para el mediano-largo plazo, se definen las actividades de investigación y desarrollo tecnológico. Para ello, se articulan los Centros Regionales y de Investigación con los Programas Nacionales y Áreas Estratégicas, vinculando objetivos y prioridades nacionales y regionales.
Las actividades de investigación y desarrollo se implementan a través de proyectos que integran las capacidades institucionales y se articulan con otras redes de actores públicos y privados del ámbito regional y nacional.
Los siguientes temas son identificados por su importancia estratégica y orientan las actividades de investigación y desarrollo:
- Productos competitivos de alto valor agregado. Diferenciación y valorización de la producción agropecuaria basándose en calidad integral, gama y territorios.
- Sostenibilidad como condición de competitividad. Manejo sostenible de la producción agrícola, ganadera y forestal, minimizando impactos negativos sobre los agroecosistemas.
- Superación de barreras sanitarias, ambientales y sociales para acceder a los mercados.
- Sustitución de sistemas de producción basados en el uso intensivo de insumos por otros sustentados en tecnologías biológicas.
- Productos seguros, saludables, diferenciados para atender necesidades nutricionales de salud y otras demandas de los consumidores.
- Nuevos usos alimentarios y no alimentarios de materias primas, en especial de commodities.
- Multifuncionalidad de los territorios, opciones de uso que armonicen aspectos económicos, sociales, culturales y ambientales.
- Adaptación de tecnologías y organización de la innovación para condiciones específicas, especialmente adaptadas a la pequeña producción.
- Biodiversidad, prospección genética y valorización de los recursos naturales. Uso de la biotecnología para el desarrollo de productos y procesos para nuevos mercados.
- Aplicación de tecnologías de la información y comunicación a las actividades de investigación, desarrollo tecnológico, extensión y difusión de conocimientos.
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